España había contabilizado nuevos fallecidos todos los días desde que el 3 de marzo notificó su primer deceso por la covid-19, un hombre que en realidad había muerto el 13 de febrero pero se le detectó la enfermedad con un examen retrospectivo.

El país, uno de los más golpeados por la pandemia, acumula 27.127 muertos y 239.638 casos notificados, según el balance de este lunes del Ministerio de Sanidad. Simón aseveró que España ha pasado “a tener una rapidez en la detección de casos muy buena”, al indicar que desde que una persona inicia síntomas hasta que se le diagnostica la enfermedad transcurren en promedio solo 48 horas.

“Esto nos da una oportunidad muy importante a la hora de detectar los nuevos casos y los posibles brotes”, dijo Simón.

España ha realizado más de 4 millones de pruebas diagnósticas de covid-19, entre tests virológicos PCR y tests rápidos, de las que más de medio millón en la última semana, según el Ministerio de Sanidad.

De todas maneras, Simón llamó a “tener cuidado” para evitar rebrotes, al advertir contra reuniones multitudinarias que siguen sin estar permitidas, como una fiesta que congregó a miles de jóvenes el sábado por la noche en la localidad de Tomelloso, Castilla-La Mancha (centro).

Tras haber controlado la epidemia, España comenzó hace unas semanas a desmontar el confinamiento de su población, vigente desde el 14 de marzo, en un proceso gradual que el gobierno espera que haya finalizado para el 1 de julio.